La relación entre calima y placas solares es mucho más directa de lo que parece. Muchos propietarios detectan una bajada de producción justo después de un episodio de polvo sahariano, aunque las placas aparentemente sigan limpias.
Primero, la calima reduce la radiación solar que llega a los paneles mientras permanece en suspensión. Después, deja una capa de suciedad fina sobre el vidrio que limita todavía más el rendimiento. Este problema se repite cada año en el Levante, especialmente en episodios intensos procedentes del Sahara.
Desde LaVall Grup, como empresa especializada en limpieza de placas solares en Alicante y Valencia, te contamos cómo afecta realmente este fenómeno y qué debes hacer para mantener el rendimiento de tu instalación fotovoltaica.

Qué es la calima y cuándo afecta más al Levante
La calima es una concentración de polvo y partículas en suspensión procedentes, principalmente, del desierto del Sahara. Estas partículas recorren cientos de kilómetros impulsadas por corrientes de aire y llegan con frecuencia al sureste peninsular.
En zonas con alta exposición solar, como ocurre con muchas placas solares en Alicante, este fenómeno tiene un impacto muy visible sobre las instalaciones fotovoltaicas. La AEMET considera la península ibérica una zona especialmente propensa a este tipo de intrusiones por su proximidad al norte de África.
Los episodios más intensos suelen producirse durante primavera y verano, aunque pueden aparecer en cualquier época del año. Además, las provincias del Levante suelen recibir una mayor concentración de partículas por su ubicación geográfica y la dirección habitual de entrada de estas masas de aire.
Cuánto puede reducir tu producción la calima
La calima afecta directamente al rendimiento fotovoltaico porque reduce la cantidad de radiación solar que llega al panel y deja residuos sobre el vidrio. En una placa solar en Alicante y Valencia, la pérdida de producción puede situarse entre un 5 % y un 30 % en episodios intensos, especialmente cuando la suciedad permanece varios días sobre la instalación sin limpieza.
Además, el impacto no aparece solo durante el episodio. Muchas instalaciones siguen produciendo menos incluso después de que desaparezca la nube de polvo, ya que la superficie del panel continúa cubierta por partículas y restos de barro.
Pérdida durante el episodio: menos irradiancia
Mientras la calima permanece en el aire, las partículas filtran parte de la radiación solar y reducen la cantidad de luz útil que llega al panel. Cuanto más denso es el episodio, mayor es la caída temporal de producción energética.
Pérdida después del episodio: suciedad sobre el vidrio
Cuando el polvo se deposita sobre el cristal, crea una capa fina que limita la entrada de radiación solar y mantiene la pérdida de rendimiento incluso días después. La situación empeora cuando aparece lluvia de barro y los residuos se adhieren con más fuerza al panel.
Por qué la lluvia “no limpia” después de la calima
Muchas personas piensan que la lluvia elimina automáticamente la suciedad acumulada sobre los paneles, pero normalmente ocurre lo contrario. Cuando el agua se mezcla con el polvo sahariano, genera una capa de barro que queda adherida al cristal y deja residuos difíciles de eliminar.
En estos casos, la limpieza de paneles solares necesita un tratamiento específico para retirar correctamente esa suciedad sin dejar marcas ni restos minerales sobre la superficie. Además, aunque el panel parezca limpio desde lejos, muchas partículas finas siguen presentes y continúan reduciendo la captación solar.
Cuanto más tiempo permanece esa suciedad sobre el vidrio, mayor es la pérdida acumulada de producción.
Cómo se elimina la calima sin dañar los paneles
Eliminar correctamente los restos de calima requiere técnicas específicas y materiales adecuados para no deteriorar la superficie fotovoltaica. Una limpieza incorrecta puede generar micro arañazos, dejar residuos minerales o reducir la capacidad de captación del panel.
Por eso, un limpiador de placas solares profesional trabaja con sistemas preparados para retirar el polvo sahariano sin dañar el vidrio ni alterar el acabado del panel.
Método recomendado
El sistema más seguro consiste en utilizar agua osmotizada o desmineralizada junto con herramientas específicas para superficies fotovoltaicas. Este método evita restos de cal, marcas de secado y residuos que puedan afectar al rendimiento del panel.
Errores que hay que evitar
Usar cepillos duros, productos abrasivos o agua con mucha cal puede deteriorar el cristal y reducir la eficiencia de la instalación. También conviene evitar limpiezas en horas de máximo calor para prevenir cambios térmicos sobre el panel.
Frecuencia recomendada en Alicante y Valencia tras episodios de calima
Las instalaciones solares del Levante están expuestas de forma frecuente a episodios de polvo sahariano, por lo que conviene revisar el estado de los paneles después de cada episodio intenso de calima o lluvia de barro.
La frecuencia de limpieza depende del entorno, del nivel de suciedad acumulada y de la exposición de la instalación, aunque existen situaciones en las que conviene actuar cuanto antes para evitar pérdidas prolongadas de producción.
- Después de una lluvia de barro o episodio intenso de calima.
- Cuando detectas una bajada de producción sin otra causa aparente.
- Si aparecen manchas visibles o acumulación de polvo sobre el vidrio.
- Antes de los meses con mayor producción fotovoltaica del año.
Mantener los paneles limpios ayuda a conservar la eficiencia de la instalación y evita pérdidas acumuladas de rendimiento durante semanas.
Si necesitas un servicio profesional de limpieza de placas solares en Valencia, en LaVall Grup te ofrecemos un servicio especializado en la zona Mediterránea para ayudarte a recuperar el máximo rendimiento de tus paneles.







